Descenso de barrancos: medidas de seguridad y dónde practicarlo

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¿Qué se debe hacer antes de enfrentarte a un barranco? El riesgo siempre existe, por ello la seguridad absoluta en las actividades de montaña no se puede garantizar. Pero, como expertos, sí podemos actuar sobre los potenciales peligros para minimizar sus consecuencias.

Por ello, nos resultó interesante un artículo publicado en la Revista Oxígeno en la que se toma la idea de Alberto Ayora, experto en riesgo y gran divulgador en la difusión de la seguridad para actividades en el medio natural, quien propone elaborar una metodología científica para prever situaciones de riesgo.

Contar con un hábito sistemático que nos ayude a evaluar de manera totalmente objetiva todos los posibles riesgos en cada una de las actividades, puede ayudarnos a bajar el número de accidentes.

Consejos para la gestión del riesgo y del equipo

Para todos los guías y expertos en turismo activo que llevan a personas a barrancos a practicar distintos descensos y salen de forma habitual en grupos ya consolidados, creemos es de suma importancia tomar consciencia de a lo que nos estamos enfrentando.

1- Las claves de la gestión de riesgo son muy diversas aunque la mayoría tienen la misma relevancia. Nos referimos a las siguientes claves: Formación, Percepción, Motivación, Emoción, Experiencia y Atención.

Cometer un desliz en alguna de estas claves es frecuente, ya que por ejemplo, por mucha experiencia que tengamos acumulada podemos tener un déficit de atención por la razón que sea o sentirnos menos motivados, lo que todo ello afecta a que haya más probabilidades de cometer errores.

2- Hay que partir de la base de que no existe el riesgo cero. Por lo tanto, seguir las buenas prácticas que cualquier profesional del barranquismo conoce de sobras, es fundamental.

Por ejemplo, una doble seguridad es una muy buena práctica. Llevar dos bagas a los anclajes, dos puntos de anclaje para las cuerdas, etc.

3- Otro punto importante: Hay que intentar no dejar nada en manos del azar. A veces resulta imposible tenerlo todo atado, pero hay que intentar prever al máximo e intentar tenerlo todo preparado y analizado previamente al descenso.

4- Hacerse preguntas del estilo: ¿a qué me enfrento en este barranco? o ¿qué nos podría pasar? o ¿cómo actúo si un compañero se queda bloqueado? es siempre inteligente. Se trata de valorar «a priori» las situaciones a las que nos vamos a exponer nosotros mismos y a nuestro grupo para así poder analizar una solución anticipada.

¿Qué pasa si ocurre un incidente?

Por un tema puramente estadístico, cuanto más practicas una actividad más números tienes de que, por muchas precauciones que tomes, al final ocurra algo.

Estos incidentes hay que aprender a gestionarlos correctamente. Tened en cuenta los siguientes puntos es importante para lograrlo:

1- La mente muchas veces se bloquea y es incapaz de tomar decisiones racionales, por lo que intenta siempre tener un plan de actuación definido que puedas seguir en un momento de urgencia, de forma mecánica.

2- Si realizas un análisis de los incidentes previos obtendrás una cantidad nada despreciable de información muy valiosa. Un buen hábito sería realizar, después de cada salida, un pequeño análisis de los errores cometidos o de aquellas actuaciones que, viéndolas en frío, podrían haberse sustituido por otro tipo de acciones más beneficiosas.

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Hay que saber que las emociones y los sentimientos juegan un papel fundamental aquí, ya que las emociones más fuertes son las que se memorizan de forma más profunda. En el futuro, pues, esas situaciones que despertaron esas emociones se recordarán claramente y nos ayudará a no repetirlo.

3- Piensa que un incidente que no se analiza -y que por lo tanto va a seguir repitiéndose una y otra vez- a la larga puede provocar un accidente de peores consecuencias. Para que esto no pase, lo fundamental es pensar aplicando el sentido común, y sólo con esto ya conseguiremos ahorrar bastantes incidentes.

La gestión del equipo

Igual de importante que resulta la gestión de los riesgos, la gestión del equipo y de las personas lo es igualmente. Y no sólo por conseguir armonía en la actividad, sino porque esta armonía tiene una clara consecuencia en la seguridad, que muchas veces dependerá de ella.

1- Para mantener un buen equipo hay que conocerse personalmente. Esto se consigue a base de compartir varios momentos de calidad juntos, y en ir construyendo una confianza cada vez más elevada entre los miembros del equipo.

No obstante, en el caso que el equipo formado sea nuevo, o que sean distintos grupos cada vez, sigue siendo esencial tratar de conocer a las personas que lo componen lo máximo posible.

2- Definir los objetivos personales de cada una de las personas del equipo será fundamental, ya que hay que intentar buscar y ensalzar los puntos en común que en el grupo puedan existir para motivar y generar confianza.

3- Las reuniones de las que hablábamos anteriormente para analizar el descenso y los errores que hayan podido acaecer también ayudan a formar unidad de equipo y hacer piña.

4- Como ocurre en todos los deportes y en la vida misma, cada persona es mejor y peor en distintos aspectos del barranquismo. Como también pasa esto fuera de los barrancos será muy buena idea asignar pequeños roles a cada uno para realizar las tareas comunes.

Pueden ser tareas que sean intercambiables cada cierto tiempo o realizar turnos, esto simplemente se trata de definirlo antes de comenzar.

5- El plan de actuación, del que también hablábamos antes, es básico, y en él deben definirse algunas figuras, como la del líder (que no jefe) el cual gestiona, informa y coordina. Esta persona tiene un rol muy importante en el cual debe ser capaz de motivar, de calmar los ánimos, de tener rapidez de acción y de organizar bien a él mismo y a todo el equipo.

Los demás del equipo también tendrán asignados previamente sus distintos roles para saber, en algún momento clave, a quién le toca hacer «A» o «B».

Algunas normativas y principales coberturas

El barranquismo es una actividad muy especial por cuanto se realiza en un medio despoblado, agreste, habitualmente de difícil acceso y con riesgo. Aquí la asistencia y el rescate son mucho más importantes que en otras actividades.

Las autoridades empiezan a cobrar por dicho rescate si ha habido negligencia, por lo que es muy interesante contar con un seguro adecuado.

Normativa de Seguros CCAA Andalucía

En materia de seguros, el Decreto 20/2002 de 29 de enero de Turismo en el Medio Rural y Turismo Activo dice:

  • Se establece que la cobertura mínima para el seguro de responsabilidad civil será de 600.000 euros por siniestro, pudiendo el tomador del seguro pactar con la compañía aseguradora una franquicia máxima de 600 euros.

    Así mismo, el tomador del seguro podrá pactar respecto del contrato de accidente o asistencia, una franquicia máxima de 150 euros.

  • Mediante Orden de la Consejería de Turismo y Deporte se establecerán las coberturas mínimas obligatorias que deberán contener las pólizas de los seguros del art. 23.1

  • Dicho artículo dice que el seguro de responsabilidad civil que debe suscribirse debe poder cubrir suficientemente los posibles riesgos imputables a la empresa por la organización y prestación de la actividad, con la cuantía mínima que se fije mediante Orden.

    Deberá suscribirse igualmente un seguro de accidente o asistencia por la organización y prestación de la actividad, con la cobertura que también se determine mediante Orden.

Normativa de Seguros CCAA Cataluña

En materia de seguros, el Decreto 56/2003, de 20 de febrero, por el que se regulan las actividades físico-deportivas en el medio natural, dice:

  • El prestador de servicios de organización y gestión de la actividad deberá obligatoriamente tener contratada una póliza de seguros de accidentes personales para los practicantes de la actividad, que cubra los gastos:
    • De curación, rescate y traslado hasta 6.000 euros por víctima, con un capital mínimo de 3.000 euros por víctima de muerte y 6.000 euros en caso de invalidez.
  • Tener contratada una póliza de seguros de responsabilidad civil que cubra los riesgos que se deriven de la actividad con límites mínimos de 150.253,03 euros por víctima y 601.012,10 euros por siniestro.

  • El incumplimiento de la obligación de tener contratados estos seguros, conllevan cada cual infracciones graves tipificadas.

Normativa de Seguros CCAA Asturias

En materia de seguros, el Decreto 111/2014, de 26 de noviembre, de Turismo Activo, dice:

  • Las empresas de turismo activo deberán disponer de una póliza de seguro de responsabilidad civil con 300.507 euros como cobertura mínima, siendo la franquicia nunca superior a 602 euros
  • De la misma forma, la empresa de turismo activo deberá disponer de una póliza de seguros de asistencia o accidente de mínimo 30.050 euros, sin que dicha franquicia supere los 602 euros.
  • Cuando las empresas oferten actividades que no son guiadas, aunque la empresa siga obligada a contratar una póliza de seguros de accidentes y rescate, la aplicación de sus efectos será objeto de contratación opcional por el cliente.
  • La obligación de contratar la póliza de seguros de accidentes y rescate no será obligatorio en el caso de las empresas que se dediquen únicamente a alquilar el material para la realización de la actividad.

Zonas de España donde practicarlo

Río Verde (Granada)
Es uno de los recorridos más demandados para los amantes de este deporte de riesgo. El tramo de descenso puede durar unas 4 o 5 horas y la dificultad que se le asigna es media-baja. Entre uno de sus atractivos, sus aguas cristalinas.

Barranco de Berrós (Lleida)
Situado en el Pirineo Catalán, este barranco es ideal para iniciarse en este deporte, ya que no requiere mucha preparación física ni supone mucho riesgo en comparación con muchos otros. Cae bastante agua durante toda la ruta, sin duda un atractivo para tener una experiencia muy real de barranquismo.

Sierra de Guara (Huesca)
En el pre pirineo oscense hay unos 200 barrancos en apenas 50 kilómetros. Lo ideal es empezar con alguno más sencillo como el del Mascún inferior e ir subiendo en dificultad hasta llegar al llamado Gorgonchón. Desfiladeros, gargantas y cañones por doquier.

Barranco del Río Rubó (Asturias) 
Este barranco está repleto de acumulaciones de agua transparente que provienen de los Picos de Europa (un buen lugar también para practicar barranquismo). A diferencia de las anteriores, para practicar este barranco se recomienda haber practicado barranquismo alguna vez y tener bastante resistencia física.

En su recorrido hay rápeles de hasta 12 metros, zonas estrechas, pozas para poderse refrescar, toboganes, y grandes saltos. Perfecto si se tiene algo de experiencia y se va en busca de la adrenalina.

Los Arcos de Chimoche (Tenerife)
Muy cerca de La Orotava se encuentra este fantástico barranco, angosto y profundo. La fuerza del agua ha ido erosionando las rocas con el paso del tiempo hasta darles una forma de lo más curiosa, formando bóvedas y arcos. Este barranco es totalmente seco, si se prefiere uno con caudal se puede acudir al barranco Los Carrizales, en la misma isla

El descenso de barrancos es un deporte de aventura que, como todos los deportes de riesgo, conllevan momentos de riesgos potenciales y por ello, es imprescindible practicarlo con un buen seguro.

Dicho lo cual, te aconsejamos que contactes con tu aseguradora de confianza, o que directamente nos preguntes a nosotros, para que podamos asesorarte en el seguro que mejor se adapte a tus circunstancias y necesidades.


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