Resina de poliéster, reparación de embarcaciones

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Aprender a realizar pequeñas reparaciones en el material de nuestra empresa de ocio al aire libre nos ayudará a reducir su coste de mantenimiento. Embarcaciones como canoas y kayaks pueden sufrir, por su uso constante, impactos de pequeña intensidad que, si somos capaces de reparar por nuestra cuenta, nos evitará visitar el correspondiente taller o, incluso, tener que adquirir o alquilar nuevo material. La resina de poliester es un material poroso, por lo que conviene recordar que no es aconsejable su utilización para las partes que permanecen en contacto constante con el agua, y sí para aquellas que se pueden mojar de manera ocasional, pero que suelen permanecer lejos de él.

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Las resinas son ligeras, muy duraderas, resistentes y apenas aportan peso añadido, además de existir en multitud de tipos y combinaciones. Las cuatro principales son la resina de poliéster, la resina epoxi, la resina acrílica y la resina de poliuretano.

Termoplásticos, plásticos compuestos y termoestables suelen ser los materiales que se emplean para la fabricación de embarcaciones, aunque la gran mayoría de las actuales se construyen con una base en la que se combinan resina de poliéster y un refuerzo de fibra de vidrio. Ante pequeños golpes, hendiduras y el resultado de otros impactos, estos plásticos compuestos pueden ser reparados aplicando varias capas de resina de poliéster y de fibra de vidrio. La operación ha de realizarse de forma alterna, de tal forma que se cree un estratificado.

¿Qué materiales necesitaremos para una reparación con resina de poliester?

  • Resina de poliéster
  • Alcohol isopropílico.
  • Agente endurecedor.
  • Un tazón para mezclar y utensilio para revolver.
  • Masilla o tejido de fibra de vidrio, si fuera necesario.
  • Papel de lija.
  • Equipo de seguridad, formado por gafas de protección especial para los ojos, mascarilla para cuando estemos lijando, guantes y un aparato de respiración.

¿Qué pasos se deben seguir para reparar la zona?

Acertar con la elección del refuerzo de vidrio es clave. Si nos enfrentamos a una zona de gran tamaño lo más aconsejable es usar tela de fibra de vidrio. También en zonas estructurales. Sin embargo, para reparaciones de menor tamaño se puede emplear, con garantías, masilla de fibra de vidrio. A continuación se describen los pasos que hay que seguir para realizar una reparación con garantías:

  1.     Valorar el tamaño de la rotura o grieta y comprobar cuál es el tipo de plástico en el que está fabricado la embarcación. Todos los plásticos se identifican por siglas. Los hilos de fibra se ven en la propia rotura.
  2.     Con un taladro, se realizan marcas que sirven para delimitar la zona de la grieta o la rotura.
  3.     Retirar las partes sueltas del área dañada y limpiarlo con acetona.
  4.     Mecanizar en forma de ‘V’ la parte de la embarcación que está dañada y, con un disolvente, limpiar a fondo la superficie de pegado.
  5.     Preparar las capas de fibra de vidrio que van a añadirse recortándolas.
  6.     Con mucha precaución, mezclar la resina de poliester y el endurecedor. Seguir las indicaciones del fabricante y generar más cantidad de la que necesitaremos para el área sobre el que estamos trabajando. Esperar, de acuerdo con las indicaciones del fabricante, el tiempo necesario para la resina y la reparación se ‘curen’. Nunca tocar la zona porque alcanzará una alta temperatura y existe riesgo de quemaduras.
  7.     Alternar una capa de resina con otra de fibra hasta completar la parte dañada.
  8.     Lijar el material excedente, aprovechando para dar forma a la superficie. Con masilla y lijado se puede dar un último toque, e incluso, una vez seco, se puede pintar para que no se aprecie la reparación.

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