¿Se están convirtiendo nuestras montañas en parques temáticos?

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Rutas saturadas y senderos abarrotados

Cada vez está más de moda hacer rutas de senderismo, hacer viajes de trekking y en definitiva, unirnos a grupos para hacer una excursión por la montaña. Ante todo este ‘boom’ montañero, masificaciones en cimas importantes, etcétera, nos surge una pregunta: “¿se están convirtiendo nuestras montañas en parques temáticos? Acerca de este asunto nos hablan dos guías de montaña, colaboradores de RETO 16 CIMAS: Daniel Boyano y Joel García, conocedores de la situación actual de nuestras cumbres.

Las cimas: parques temáticos. ¿Sí o no?

-Opina: Daniel Boyano (geógrafo ambiental y montañero y presidente de la Asociación para el Estudio de la Montaña Cryosanabria).

“Aparte de la problemática de la masificación de la montaña por actividades turístico-deportivas, no nos podemos olvidar que existen, en paralelo, otros problemas de igual o mayor gravedad. La comercialización de las actividades de montaña sin regulación se ha transformado en una amenaza en las últimas décadas. Esto, unido a otras amenazas presentes en las montañas como cambio climático, incendios, construcción de infraestructuras innecesarias, minería, caza incontrolada, etcétera, está suponiendo un verdadero contratiempo para la conservación de nuestras cimas.

En cuanto a las actividades de montaña, no se debe abusar de excesos de equipamiento (refugios, accesos, señalización…) porque acaban usurpando a la montaña lo que tiene de naturalidad. Si se la quitas y la conviertes en una artificialidad, la destruyes y pierde su esencia y su espíritu.

La distorsión depende de la masificación que conlleve y el equipamiento que requiera la práctica de determinados deportes que usan la montaña como terreno de juego o cancha. Lo mismo ocurre con el turismo de montaña, que no deja de ser una modalidad del turismo convencional que utiliza la montaña como escenario.

Pero el mayor impacto sobre la montaña, y más negativo, lo produce el esquí, al estar asociado a políticas urbanísticas que acaban transformando, de una forma muy importante, el territorio. Hablamos del esquí de pista, el mal llamado “alpino”, y no el de travesía o de montaña.

-Opina:  Joel Garcia – Guía de media montaña, miembro de la AEGM y con acreditación UIMLA.

“Mi percepción es que depende… No se puede dar una respuesta taxativa sin datos objetivos, pero el auge de practicantes de deportes de montaña hace que, por estadística, las cimas más emblemáticas estén concurridas.

Un parque temático es un recinto en el que hay variedad de atracciones y espectáculos con motivos temáticos diferenciados, destinados a la diversión y al entretenimiento. Si consideramos la montaña cómo un recinto (parque natural) con atracciones (lagos, ríos, animales…) y espectáculos (saltos de agua, cimas, cortados) que nos divierten y entretienen, puede que estemos menospreciando que este recinto tiene unos riesgos naturales concretos y que nos pueden llevar a tener un grave accidente o la muerte, en algunas ocasiones.

Por eso, desde muchos ámbitos de nuestra sociedad tenemos que hacer una labor formativa para que estos visitantes o ‘turistas’ de montaña sepan gestionar sus actividades sin ponerse en riesgo.

Puede que, si entre todos nos ponemos las pilas, las montañas continuen siendo nuestros templos de devoción. Tal y como decía uno de los grandes alpinistas de la historia: las Montañas no son estadios donde satisfago mi ambición de logros. Son las catedrales donde practico mi religión”.

Casos de montañas muy concurridas

-JG: “Como todos sabéis, el Aneto, la cima que todos quieren tener en su currículum montañero o de Instagram, está muy concurrida. También pasa en cimas menores como el Pedraforca, en Catalunya. Nunca antes habíamos tenido este bombardeo en redes sociales de gente practicando deporte y haciendo cimas. ¿Ya existían antes y no se podía contar en directo o es ahora con la immediatez de las redes que está sucediendo este ‘boom’? No lo podemos saber, pero tendremos que ver hacia dónde evoluciona para que no haya restricciones como en la cima del Montblanc”.

Posibles soluciones ante la masificación de nuestras cimas

-DB: “El futuro de la montaña y de sus pueblos debería basarse en la conservación y la gestión racional de su patrimonio natural, paisajístico y social, promoviendo proyectos de turismo rural y de montaña y de agricultura ecológica. Si somos respetuosos con el medio ambiente podremos obtener mayores beneficios a medio y largo plazo”. 

“Las montañas son como islas, como museos o grandes catedrales de la naturaleza en los continentes. No se puede instalar un aparcamiento en el interior de un museo o una catedral. Hay cosas que no son moralmente aceptables. Hay que instalarlo fuera. En la montaña sucede lo mismo. Los museos y catedrales están protegidos de la presión urbanística. ¿Por qué no se hace con las montañas, un formidable museo de la naturaleza y del ser humano?”

“Hoy en día, las zonas montañosas más importantes del mundo (Himalaya, Alpes, Andes u otras montañas) han mejorado tanto en sus accesos que se puede llegar en vehículo a algunos campamentos base, bastante inaccesibles antaño. Acercar tanto ese paraíso al ser humano entraña grandes riesgos. La masificación no favorece la conservación del territorio de montaña”.

“Al principio, el turismo es respetuoso, pero en el momento en que se vuelve competitivo y agresivo, se malogra el espacio: hoteles, urbanizaciones… Esto, además de una fealdad, se puede considerar como una profanación. Hay que cuidar que la montaña guarde la espontaneidad de nuestro planeta. Ello es fundamental para la naturaleza y hace mejores a las personas: es educativo. Ir a la montaña exige un esfuerzo, una adaptación a un entorno no favorable”.

La cultura de montaña desde el respeto. No una moda

DB: “No creo que el crecimiento por la afición al montañismo sea, en sí mismo, negativo, pues produce beneficios físicos y morales. Pero el montañismo no es turismo, es otra cosa”.

“Se están poniendo de moda las actividades en la montaña, pero en muchas ocasiones, no asociadas a la cultura de montaña. Un verdadero montañero a montañera es insignifcante, no es importante, y en este tipo de actividades deportivas, solo se habla de la persona, no de la montaña en sí.

JG: “Cuando hablamos de que se está poniendo ‘de moda’ la montaña, ello ya implica algo temporal, que no es para siempre, entonces, ¿estamos hablando de algo volátil? La montaña no está de moda. La montaña se lleva dentro, desde pequeño o desde mayor, pero es un sentimiento que, una vez te engancha, ya no te deja nunca… ¡no pasa de moda!

“La lógica, el sentido común del que tanto alardeamos, tiene que ser nuestra bandera en hacer actividades en la montaña. Ella siempre estará allí esperándonos, no hay prisa para llegar, disfrutad del camino, y sentir que la montaña forma parte de vosotros. Si no es así… ¡id a otro parque de atracciones!”