El descenso en canoa, una actividad en auge

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El descenso en canoa o rafting es una de las actividades dentro del catálogo del turismo de aventura más demandado por parte de la clientela. En este sentido, quizás te interese apuntarte al descenso de canoa y ofertarlo dentro de tu empresa. Desde luego si tienes un entorno natural cerca que te lo posibilite o tienes intenciones de trasladarte a la vera de algún río con posibilidades para la práctica de esta modalidad, vamos a ver si te podemos ayudar en este artículo. Nuestra intención es que tras la lectura de este texto, te quede claro –a grandes rasgos– qué necesitamos para la práctica de esta disciplina de aventura.

Por cierto, además de realizar todos los trámites precisos para obtener el sello de turismo activo, también es aconsejable que prestemos atención a las diferentes normas de calidad. De esta manera, la certificación de la calidad en la prestación de servicios nos servirá para obtener un mayor reconocimiento público, tanto institucional como comercial.

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¿Qué necesitamos para ofrecer descenso en canoa?

Por supuesto, un río

Necesitamos un río que ofrezca tramos fáciles para la iniciación en este deporte, además de ser caudaloso y con cierto grado de turbulencia. Si es un río resulta demasiado arrebatado y con excesivo peligro, tendremos cierta dificultad para ofrecer un descenso en barranco seguro para nuestros clientes. Aunque tampoco puede pecar de excesivamente manso, pues la bravura de las aguas es indispensable.

Un embarcación neumática y de gran estabilidad

Para su propulsión, los navegantes emplean las palas de canoa para avanzar por las aguas y sortear los obstáculos. Por supuesto, si no disponen de experiencia, éstos son dirigidos por un guía experto. Los tripulantes irán acomodados en los laterales de la embarcación, cogidos con unas cinchas de los pies que les impedirán perder el equilibrio.

Aquí podemos encontrar disparidad de embarcaciones como kayaks o canoas.

Chalecos salvavidas, cascos y traje de neopreno

Por supuesto, dado que estamos ante un deporte que se desarrolla en el agua y que puede entrañar algún peligro, todos los participantes deben llevar un chaleco salvavidas, además de un casco que les proteja de eventuales golpes o caídas. Asimismo, los trajes de neopreno son vitales para el descenso en canoa.

Diferentes niveles de dificultad y cursos 

También es un acierto que en nuestra empresa incorporemos diferentes niveles de actividad e incluso cursos para perfeccionar esta técnica. De hecho, no es extraño que, muchos, tras saborear una primera experiencia con el descenso en canoa, quieran adentrarse un poco más en su práctica y debemos estar en disposición de ofrecérsela.

Queremos, además, insistir en la idea de que es preciso trabajar el marketing de la empresa, pues es un error pensar que los clientes llegarán en cuanto tengamos el tinglado montado. De hecho, según el Informe sobre Turismo Activo en España, el 42,5 % de clientes procede de la web, otro 12,3% se informa en el mismo establecimiento, otro 12,3 % recibe la información a través de las redes sociales, mientras que un 6,6 % por medio de publicidad escrita.

De modo que resulta obvio que debemos trabajar todos estos ámbitos.

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