¿Selección de personal o un dolor de muelas?

El día a día de una empresa, bien sea de Turismo Activo o de cualquier tipo, tiene cosas que nos gustan, como puede ser el desarrollo de las actividades y otras que nos gustan menos, por no decir que las odiamos.

Seguro que si hacemos una lista de las cosas que odiamos saldría en primera posición hacer el trimestre (confiésalo, a ti tampoco te gusta) pero en segunda posición, pero no muy lejos, está la selección de personal: el realizar entrevistas de trabajo para contratar nuevos guías. A mí, personalmente, me supone un dolor de cabeza solo de pensar en hacerlas.

Y no es que no haya guías bien preparados, que los hay, pero hay tanta gente que no entiende nuestra profesión… hacer esa selección de personal ya me parece una tortura china. Con un vistazo al currículum ya descartas a muchos candidatos por falta de formación pero aun así, cuando les envías el email de respuesta diciendo que no reúnen los requisitos… nos hemos encontrado de todo.

No debemos olvidar que las empresas de turismo activo somos empresas que necesitamos profesionales cualificados para desarrollar las actividades. Nos gusta dar lo mejor a nuestros clientes en todos los aspectos:

  • Los guías titulados
  • El personal administrativo competente
  • Los materiales homologados
  • Los seguros imprescindibles

Trabajamos con personas que confían en nosotros y ponen su diversión y su seguridad en nuestras manos.

FALTA DE TITULACIÓN DURANTE LA SELECCIÓN DE PERSONAL

¿Al redactar una oferta de trabajo lo habitual es que se ponga la titulación mínima necesaria, verdad? Con eso ya sabes, como candidato, si puedes optar o no. Lo normal en todo proceso de selección de personal. Te pongo un ejemplo.

“Necesitamos médico con la especialidad de cardiología”

¿Si tú tienes simplemente un curso de primero auxilios… no te apuntarás a esta oferta, correcto?

Entonces, si lees

“Necesitamos técnico deportivo NII barranquismo”

El cerebro de muchos candidatos dice “pues yo soy monitor de tiempo libre y he hecho algún barranco, allá que voy”.

Vamos a ver, que no es cuestión de que lo puedas hacer o no (puedes ser un barranquista increíble), la cuestión es que contratarte sin titulación (en Aragón y en cualquier Comunidad Autónoma) va en contra de la ley y las multas las paga la empresa que te contrata. Además, ser un barranquista y ser un guía son conceptos muy diferentes.

Hay un porcentaje alto que lo entiende pero hay otros que, a pesar de decirles esto, te intentan convencer para que los contrates. Te cuento una anécdota que me sucedió el pasado FITUR (Feria Internacional de Turismo de Madrid)

Se me acercó una chica de unos 25 años de edad a preguntarme si podía dejarme un currículum, estaba emocionada con la idea de poder trabajar en Turismo Activo ya que era gran aficionada al barranquismo (había hecho un par de veces). Le pregunté por la titulación y me dijo que había estudiado TAFAD (Técnico Superior en Actividades Físicas y Animación Deportiva). Con esta titulación no puede ser guía de barrancos en Aragón (o también en las Islas Canarias, consultar en nuestra publicación la normativa de tu Comunidad Autónoma). Se lo expliqué amablemente ya que nadie tiene porque saberse los 17 decretos autonómicos y puede desconocer las titulaciones requeridas en cada sitio.

Lo que me dijo a continuación ya me puso de mala leche. Me respondió que no podía ser tan difícil, que la podíamos formar mientras trabajaba y que no queríamos darle la oportunidad a una mujer (recalcando lo de mujer) joven y preparada.

De mujer a mujer, ya con la vena más hinchada que la de un jotero, le tuve que responder que me parecía que infravalorar un trabajo que no conoces, que no has hecho nunca y para el que no estás formada, es una mala estrategia para entrar en una empresa que se tiene que pensar si contratarte o mandarte por donde has venido. Así que, evidentemente, la mandé por donde había venido.

YO POR MENOS DE…

Otro tipo de candidatos que nos han llamado o han venido a las entrevistas de trabajo son los que se creen dioses. Puedes ser el mejor guía del mundo, puedes ser el más responsable, al que mejor valoren los clientes… pero tu sueldo tiene un límite. ¿Si no sales rentable a la empresa, la empresa no podrá pagarlo, se entiende?

Pues te voy a poner otro ejemplo. Un día se nos presentó un guía que era amigo de una muy buena amiga nuestra. Vino con todos sus títulos, era un tío bien preparado. Nos contó que estaba trabajando en otra zona pero que quería venirse por la nuestra, ya que es una zona en la que estuvo trabajando de joven (no le faltaba experiencia tampoco). Nos encajaba todo de él pero… a mitad de la charla nos soltó algo que nos dejó sin palabras “Yo por menos de 300€ al día no me levanto del sofá”.

Madremíadelamorhermoso!!! Menuda burrada nos pidió (en aquel momento la media de sueldo eran unos 80€ por día).

Y además lo soltó así, sin venir a cuento, cuando estábamos hablando de otra cosa. Nos costó un poco de reaccionar, no nos lo esperábamos. Haciendo unas cuentas rápidas y con los números de aquel momento, tendría que llevar 10 personas a un barranco él solico para cubrir gastos. Teniendo en cuenta que el máximo permitido por guía son 8 le tuvimos que responder que esperábamos que su sofá fuera cómodo.

EL GUÍA VALIENTE POR NO DECIR INCONSCIENTE

Para desarrollar la profesión de guía, además de una formación, tienes que tener unas aptitudes psicológicas muy concretas. Tienes que tener un equilibrio entre la seguridad y riesgo para desarrollar el trabajo con los clientes. Tienen que entender que hacen cosas de riesgo pero que contigo están seguros.

Pero no todos los guías lo ven así.

En un caso, tuvimos un guía (nos duró muy poco) que pasó la entrevista de trabajo. Estaba bien formado, tenía experiencia, sabía de lo que hablaba… parecía el indicado, así que lo contratamos.

Cuando contratamos a un guía, siempre hace sus primeras salidas acompañado para que conozca las rutinas de la empresa y nuestra forma de trabajar.

La primera salida que hubo fue una familia con niños pequeños. Un barranco sencillo sin complicaciones que salió maravillosamente. Acabó la actividad y todo perfecto.

La segunda salida fue una despedida de soltera. Decidimos acompañarlo por el volumen del grupo y por conocer cómo se movía en otro ambiente. El grupo quedaba así 8 chicas y 2 guías, todos ellos jóvenes y con ganas de divertirse.

Comenzó la actividad y todo eran risas y cachondeo, hasta ahí todo perfecto. Pero llegó un salto y este nuevo guía, por intentar lucirse, se lo ocurrió la genial idea de quitarse el casco y saltar haciendo un mortal al agua. ¿En serio?

La cara del guía que lo acompañaba/evaluaba era un poema. No dijo nada delante de las chicas pero le recriminó de forma velada su actuación. Él no se dio por enterado y siguió haciendo el valiente o el inconsciente, durante el resto del barranco.

Cuando volvieron a la base, se informó de lo ocurrido y se le despidió.

No entendió el porqué se le despedía, no entendió que nos dedicamos a guiar gente, no a lucirnos; nosotros nos dedicamos a aportar seguridad, no a ponernos en un excesivo riesgo; que somos un equipo y si uno se lesiona, se le carga todo al otro; que estamos trabajando, no ligando.

CONCLUSIÓN TRAS HACER UN PROCESO DE SELECCIÓN DE PERSONAL

Me gusta sacar moralejas de todas las cosas que me pasan en la vida, así que ahí van un par de ellas.

MORALEJA 1: Hay que tener mucho cuidado con quien contratamos, son la imagen de nuestra empresa, nos gusté o no.

MORALEJA 2: Si tienes un guía con quien estés contento, cuídalo mucho y te ahorrarás tener que hacer un nuevo proceso de selección de personal ;).

Chus (Locura de Vida)

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