Ala delta, precios estratégicos para tu empresa

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Cerca de una treintena de empresas ofrecen en España vuelos en ala delta. Andalucía se encuentra a la cabeza de la oferta de esta práctica deportiva, aunque le siguen de cerca Castilla La Mancha, Madrid, la Comunidad Valenciana y Cantabria. Los dos servicios que se ofrecen mayoritariamente son los bautismos de vuelo en tándem y los cursos de ala delta, con varios cursos de aprendizaje y perfeccionamiento. Se puede decir que en España la oferta de este deporte, que aúna una sensación de libertad única con unas vistas incomparables, es completa y diversa. Ello hace que, como empresa, tengamos que plantear una oferta diferenciada y única para atraer a un mercado de clientes que, por otra parte, está cada vez más informado y puede, con suma facilidad, comparar entre lo que proponen varias empresas.

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¿Cuál es el rango de precios del mercado?

Después de analizar los diferentes precios que se ofertan, comprobamos que el precio medio de un vuelo biplaza intermedio, de unos 20 minutos, oscila entre los 50 y los 90 euros. Si se trata de un vuelo biplaza acrobático, que poco tiene que ver con un parapente biplaza, el precio sube hasta cerca de los 140 euros. Una alternativa para aquellos que quieran volar durante menos tiempo, o desembolsar menos dinero, son los llamados vuelos cortos, que suelen durar entre 3 y 5 minutos. Su precio suele estar en torno a los 30 y los 40 euros, aunque no por ello se renuncia a realizarlos con monitor y, por supuesto, con todas las medidas de seguridad exigibles.

¿Cómo aumentar el ticket medio?

Cuando buscamos aumentar el ticket medio estamos buscando que crezca la diferencia entre el valor promedio de lo que se gasta el cliente y lo que a nosotros nos cuesta ofrecer ese servicio. Como en otros casos relacionados con los deportes de aventura, el modo más efectivo de incrementar el ticket medio es ofrecer a los clientes algo más, un valor añadido por el que decidan que sí merece la pena pagar más cantidad de dinero. No es recomendable, en ningún caso, reducir costes dando un peor servicio, algo que el cliente detectará rápidamente y hará que no repita experiencia con nosotros. ¿Y qué valor añadido podemos ofrecer dentro del mundo del ala delta?. Los siguientes:

  • Escuela de ala delta. La técnica es importante en este deporte. Aunque con unos conocimientos básicos se puede disfrutar de él, cuanto mayor sea el conocimiento de sus múltiples aspectos, más partido se le saca. Cómo mejorar el despegue y el aterrizaje, cómo realizar un agarre perfecto de la barra de control o cómo desplazarse con efectividad para dirigir el ala delta son nociones técnicas básicas que se pueden perfeccionar de la mano de un profesional. Por eso es interesante contar con una escuela de ala delta, con profesionales formados y experimentados que sepan orientar a los amantes de este deporte. Por el mismo precio de un viaje normal, si contamos con esta escuela podemos ofrecer este tipo de información, además de resolver las dudas más habituales que suelen surgir.
  • Alquiler de equipos. Son muchos los clientes que prueban la experiencia de volar en ala delta por primera vez en su vida. O que reciben la experiencia como un regalo ocasional y no tienen experiencia previa ni, por supuesto, el equipo que se requiere para ella. Además del propio ala delta, que siempre aporta la empresa, podemos aportar la ropa (mono, traje especial y guantes), el casco y las gafas. Si apostamos por ropa y accesorios de última generación, a los que sorprenderemos será a los clientes más experimentados.
  • Arnés motorizado. Residir en un lugar sin montaña no quiere decir que no se pueda disfrutar del ala delta. Con un arnés motorizado, que se engancha al planeador, se pueden vivir las grandes emociones que ofrece este deporte. Tanto el despegue como la búsqueda de corrientes para planear se realizan utilizando la propulsión de la hélice, que suele pesar cerca de 50 kgs.
  • Un recuerdo para siempre. Los preparativos, el despegue (ya sea remolcado por un torno o mediante aero-towing, o a pie), el propio vuelo, el aterrizaje… Un vuelo en ala delta es una fuente casi inagotable de momentos únicos, y si somos capaces de inmortalizarlos haremos que la experiencia sea inolvidable para el cliente. Instalar una videocámara HD deportiva en algún punto del ala delta recogerá tanto las impresiones del protagonista como los paisajes que va contemplando durante la experiencia. Todo ello repercutirá en una mejor imagen de marca y ese material audiovisual será nuestro mejor anuncio cuando el cliente lo muestre a sus allegados, en redes sociales, etc.

La diversidad, un de las claves

No hay dos vuelos en ala delta iguales, ni siquiera en los vuelos más habituales. Pero es que, además existen modalidades menos conocidas y que incluso muchos aficionados al ala delta no han practicado nunca. Dos de ellas son el vuelo de ladera y el vuelo térmico. El vuelo de ladera aprovecha la incidencia del viento sobre un relieve para mantener el ascenso. El vuelo se mantiene con giros constantes y orientando el ala delta hacia fuera de la ladera.

El vuelo térmico, por su parte, se beneficia de las ascendencias térmicas que provoca el calentamiento del terreno por el sol. El aire caliente levanta el ala delta porque pesa menos y tiene menos densidad que el aire frío. Los lugares idóneos para encontrarlos son las laderas expuestas al sol, zonas bajo las nubes en forma de cúmulos que se estén formando o zonas que permanecen resguardadas del viento.

¿Por qué perfil de negocio debemos apostar en el mundo del ala delta?

Todo empresario que ofrezca el servicio de vuelo en ala delta se habrá preguntado más de una vez qué resulta más rentable a largo plazo para su negocio, si posicionarse como una empresa cara y ofrecer un servicio excelente, o como una empresa de perfil medio. Debido a la fuerte competencia que existe en el mercado, superar los estándares habituales en cuanto a calidad de los materiales, ubicación, servicio y profesionalidad de los monitores puede jugar a nuestro favor, ya que nos diferencia a la vista del público general y segmenta a nuestro cliente tipo.

Debido a que implica incurrir en un mayor volumen de gastos, este modelo de negocio debe esperar al largo plazo para obtener resultados positivos. También tiene en contra que el público ocasional, que por ejemplo prueba el parapente únicamente porque se trata de un obsequio, difícilmente se decantará por una empresa con precios más elevados que los de la competencia. Por el contrario, tendremos el perfil idóneo para deportistas experimentados y para empresas o asociaciones que busquen un servicio premium con el que agasajar a sus empleados y clientes propios.

En todo caso, se trata de dos perfiles de empresa diferenciados, cada uno con un nicho de mercado definido, unos objetivos de rentabilidad forzosamente distintos y un plan de negocio diferente.

¿Cómo es la oferta de ala delta en España?

Para gestionar con éxito una empresa de turismo activo o deportes de aventura, es muy importante conocer el mercado en el que nos movemos. Solo si estamos al tanto del catálogo de actividades de la competencia podremos diseñar una oferta única y que nos diferencia de otras empresas. A parte de diferenciarnos en cuanto a ofertas y producto es importante tener una gestión excelente. Para conseguirlo te recomendamos leer la guía gratuita “Gestión de empresas de deporte: lleva tu aventura al éxito”

Escuelas, clubes y empresas de ala delta en España

Según el directorio de deportes de aventura Yumping.com, en la actualidad hay 27 organizaciones que ofrecen actividades de ala delta en nuestro país. En cuanto a su reparto geográfico, Andalucía es el destino de ala delta más popular, con 6 sitios diferentes. En Castilla la Mancha podemos encontrar 4, mientras que Madrid, Comunidad Valenciana y Cantabria cuentan con 3 cada uno. Cataluña y País Vasco tienen 2 centros de ala delta cada uno y Navarra, Canarias, Baleares y Extremadura tienen uno.

Actividades de ala delta ofrecidas

Estas son las actividades más comunes en el catálogo de los sitios analizados:

  • Bautismos de vuelo en tándem. Esta actividad sirve de iniciación para aquellos que nunca han probado esta experiencia y se realiza en formato tándem junto a un instructor cualificado. La duración del vuelo varía mucho entre las diferentes organizaciones, desde solo 3 minutos hasta 30 o más. En algunos casos, se permite escoger al usuario la duración de la experiencia. En cuanto al precio, comienzan desde 40-50 euros para los bautismos más cortos.
  • Cursos de ala delta para aquellos que desean ampliar la experiencia. La mayoría de las escuelas disponen al menos de los niveles de iniciación y perfeccionamiento, pero algunas ofrecen hasta 5 cursos diferentes en función de cuánto se desee profundizar.

Argumentos de venta

Por último, hemos realizado un pequeño análisis de los materiales promocionales de cada centro para ver cuáles son sus argumentos de venta, esto es, los aspectos que destacan de su oferta para atraer a nuevos clientes. Estos son los más repetidos:

  • El disfrute de vistas incomparables y del entorno natural donde se ubica el centro, destacando sus diferentes atractivos (playa, sierras, parajes únicos…).
  • La sensación de volar y la libertad, que proporcionan una experiencia incomparable.
  • La seguridad. Muchas organizaciones hacen un especial hincapié en la necesidad de escoger centros con pilotos certificados, todas las licencias en orden y un seguro de responsabilidad civil. Se apela a la profesionalidad del personal para dar al usuario una sensación de confianza y tranquilidad.
  • La facilidad y comodidad. Los centros se ocupan de aclarar que un bautismo de ala delta no requiere experiencia ni conocimientos, solo es necesario llevar ropa cómoda y entrar dentro de las limitaciones de peso. Tampoco se tiene ninguna responsabilidad sobre el manejo del ala delta, sino que se puede disfrutar de la sensación sin preocupaciones.
  • Algunos centros señalaban que un bautizo en ala delta es ideal para regalar o para sorprender a nuestros seres queridos.
  • En uno de los casos analizados, se destacaba que el instructor es el actual campeón de España de ala delta, Bray Olmo.

El ala delta con motor y sus posibilidades para el turismo activo

El ala delta con motor ha ganado peso dentro de las actividades de turismo activo. De hecho, se ha popularizado como una manera original de regalar una experiencia a amigos y familiares. Así, numerosas empresas incluyen en su catálogo de actividades esta disciplina que, además, se suele ofrecer con la posibilidad de obtener un vídeo HD donde queda inmortalizada la experiencia. Casi todas los negocios que ofrecen ala delta con motor trabajan en unas zonas concretas y sus vuelos –obviamente– siempre están sujetos a las condiciones meteorológicas. De esta manera, suelen sobrevolar zonas de costa e incluso de alta montaña.

Sin embargo, algunas empresas ofertan a los clientes la posibilidad de realizar un itinerario diferente, siempre que ésta sea viable, pues saben que ciertos usuarios consideran un ‘sueño’ poder contemplar a vista de pájaro sus parajes favoritos. Vamos a analizar la situación del ala delta con motor y cuáles son los rasgos que definen a las empresas que trabajan en este ámbito, pero antes explicaremos en qué consiste este aparato:

¿Qué es un ala delta con motor? ¿Quién puede practicarlo?

En este sentido, podemos encontrar empresas que ofertan esta modalidad en todos los puntos de España. Normalmente ofertan vuelos en biplaza donde un profesional experimentado inicia a un segundo –e incluso un tercero– en esta clase de vuelos.

Lo bueno de esta clase de vuelos es que está pensado para toda clase de públicos sin limitación de edad o condición física. De hecho, su práctica es incluso factible para aquellas personas que sufren una discapacidad física. De esta manera, la única limitación es que el peso del pasajero no debe rebasar los 100 kilos para no hacer peligrar la seguridad del aparato.

De esta manera, hablamos de vuelos tándem que se realizan con un ala delta con motor que tiene incorporado un tren de aterrizaje. Esta circunstancia hace que no sea preciso apoyar los pies durante el despegue, así como tampoco en el momento del aterrizaje.

¿Desde dónde se puede despegar con un ala delta con motor?

Además, dado que no es un ala delta al uso, es posible despegar desde cualquier sitio. Por lo tanto, no es preciso ascender una montaña para tirarse desde la cima, sino que un lugar llano basta y sobra para levantar el vuelo hacia la aventura que proporciona un ala delta con motor.

Las empresas suelen ofertar vuelos en ala delta con motor a partir de 34 euros e incluso 40 euros. Así, el pasajero podrá disfrutar de diez minutos degustando el placer de los pájaros y, sobre todo, liberando adrenalina en una actividad para intrépidos donde todo absolutamente está controlado.

No olvidemos que el piloto experimentado asume la dirección del aparato. Desde luego –y como decíamos al principio– uno de los mayores baluartes de este deporte es que su público es muy amplio y, por lo tanto, se puede dirigir a toda clase de persona que tenga ganas de pasarlo bien en las alturas de una manera completamente segura.

Por lo tanto, en los últimos años hay una clara tendencia por parte de las empresas de turismo activo por introducirlo en su rango de actividades.

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